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Génova: un café en la tierra del café

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POR: LUIS FERNANDO FRANCO CEBALLOS

Viajar a Génova, en el sur del Quindío, es encontrar un territorio matizado de color y de frescura, que va conjugando un espacio que huele y sabe a café. Una serpeante vía que se desprende de la Panamericana es el primer paso para buscar la tierra de don Segundo Henao, bautizada en homenaje al descubridor de América, y que hoy, más de cien años después de su fundación, se constituye como la primera productora del grano en la región.
El recorrer la topografía que conduce a Génova es encontrar en cada recodo del camino la vistosidad de las casa campesinas engalanadas de aromadas flores que le van dando un atractivo especial que por igual se confunde con el verde azulado de las montañas, mientras que en las laderas se dibujan, colgadas como pesebres, las viviendas del hombre bueno, del hombre campesino.

Poco antes de alcanzar la meta, un salto de aguas cristalinas que bañan grandes rocas salpicando todo con su brisa suave, le van dando la bienvenida al viajero que va encontrando los mejores argumentos para disfrutar del ambiente, del paisaje, de la amabilidad de sus gentes.

Desde la distancia, sin escapar al paisaje montañero, es fácil descubrir las elevadas torres del máximo símbolo de fe cristiana, la majestuosa iglesia, la más imponente de la región y la que guarda en sus haberes las atractivas puertas de bronce, únicas en el país, el sonoro tañer de las campanas, las imágenes que forjan la historia de un pueblo creyente a más del cuadro de Nuestra Señora de Paz de Génova símbolo de la recuperación pacifica de la zona, y la replica del Señor de los Milagros, que congrega el 14 de cada mes a un sinnúmero de fieles.

En un caminar que no se siente, en un respirar de aire puro el viajero se encuentra en Plaza Café, donde puede continuar el deleite con la visita al museo de la tradición indígena, la muestra de reconocimiento a las personas y a las tradiciones que allí se agolpan, para encontrar una variable que ofrece un rehacer de la historia.

Ya se siente el aroma del café suave, el mismo que fuera sembrado por primera vez en 1927, gracias a la iniciativa de don Jerónimo Giraldo, y en la Torrefactora se puede conocer el proceso de tostión para llegar a la mejor taza.

Entrar a la plaza principal, una de las más lindas del Quindío, es embeberse del paisaje que se expande en todas las direcciones, para que esos matices vayan conformando la más especial esmeralda verde natural, con la divisa de las viejas
casonas que guardan la historia pueblerina y el pasado colonizador, sentarse en el quiosco elaborado en acero vegetal para degustar un aromado café o uno de sus derivados, que tiene preparación inmediata, para satisfacer el paladar más exigente.

Las otroras calles empedradas y polvorientas hoy han variado su estructura amparadas por el progreso pero sin dejar atrás los pasados que muestran rusticas viviendas de elevados corredores, grandes ventanales y conservando sus techos de teja de barro, que se convirtiera en la primera industria en los años noveles de la fundación.
Y esas casonas conservando el calor del hogar, los ayeres sin olvido igual han permitido que sus espacios se llenen de música y de olor a café para ofrecer una y otra vez la especie de tradición, la misma que no hace mucho entregara a Génova el primer lugar en la producción de café especial, y es lo que ocurre en el sitio café Encuentros.
Arrullada por el rumor del río Gris, se erige Villa Gloria, una de las emblemáticas casonas de la Génova de antaño, conservando el más grato pasado, hoy se convierte en el espacio de tertulia que nace del molido, de la filtración, de la preparación de una excelente taza de café, cultivado en las laderas de esta esmeralda verde natural que es Génova, y que hace parte del Paisaje Cultural Cafetero.

Y aquí está Génova, café, montaña, agua que con sus colores y aromas sigue conservando las tradiciones del colono, la sapiencia del arriero, la amabilidad del campesino, la ternura de sus mujeres, lo que sumado a la belleza del paisaje, hacen del sur quindiano el mejor espacio para degustar en familia, entre amigos un excelente, aromado y humeante café en la tierra del café. replica watches Rolex

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