{"id":1904,"date":"2015-05-12T14:01:31","date_gmt":"2015-05-12T19:01:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.destinocafe.com\/?p=1904"},"modified":"2017-03-05T14:02:24","modified_gmt":"2017-03-05T19:02:24","slug":"los-atajos-del-condor-en-el-parque-nacional-de-los-nevados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.destinocafe.com\/?p=1904","title":{"rendered":"Los atajos del c\u00f3ndor en el Parque Nacional de los Nevados"},"content":{"rendered":"<div class=\"col-md-12\">\n<div align=\"left\">S\u00e9 de quienes con ah\u00ednco y esmero recorrieron las rutas del c\u00f3ndor que recorre el Parque Nacional Natural de los Nevados y comunica sus picos como pichones de \u00e1guila en su nido, esperando los pasos del viajero que nutren su existir con historias y leyendas de la majestuosa inmensidad que cubre sus cumbres y valles.<\/div>\n<div><\/div>\n<p>TEXTOS Y FOTOS: Eduardo Angarita Mu\u00f1oz<\/p>\n<div align=\"left\">Pero hay rutas inconclusas, atajos desconocidos, senderos que se abren a los pies de quien los sigue. Esta no es la historia del turismo popular de un parque, es la historia de apenas una de las muchas formas que existen para conocerlo. Aqu\u00ed, queridos amigos, les hablo de la ruta que desde El Cedral nos lleva hasta el tesoro h\u00eddrico de la ciudad de Pereira, la Laguna del Ot\u00fan, pasando por la vereda El Jord\u00e1n, siguiendo el lecho del r\u00edo que ba\u00f1a y nutre los hijos de La Perla, El R\u00edo Ot\u00fan.<\/div>\n<div align=\"left\">\nEl viaje inicia con un recorrido en un veh\u00edculo tradicional de la cultura paisa: dos horas en chiva desde la Plaza C\u00edvica Ciudad Victoria hasta El Cedral (pasando de los 1.450msnm de Pereira hasta los 2.000msnm del bosque h\u00famedo tropical que rodea la zona del cedral). A partir de este punto, no hay se\u00f1al en los celulares y el camino restringe el paso a los veh\u00edculos. Humanos y animales tienen el privilegio de ser sus \u00fanicos caminantes. \u00danicos recurrentes de una senda que desde tiempo atr\u00e1s permanece suspendida en el tiempo. Una de las muchas sendas usadas por los colonizadores para conocer las monta\u00f1as y sus interiores, y, seguramente, de los nativos previos a lo que hoy conocemos como civilizaci\u00f3n.<\/div>\n<div align=\"left\">\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.pagegear.co\/es\/dominios\/destinocafe.pagegear.co\/upload\/69\/Images\/2015\/dsc_7400.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"200\" \/><\/div>\n<p>Es aqu\u00ed donde comienza una lista de los cuatro aspectos m\u00e1s absorbentes del lugar.<br \/>\nUn camino forjado a herradura y machete, donde s\u00f3lo llegan personas y animales como mulas, caballos y asnos. Donde la se\u00f1al de las telecomunicaciones escasamente rinde para un peque\u00f1o radio y llamadas de celular en contados puntos del camino, la consecuci\u00f3n de recursos, provisiones y servicios es un asunto complicado. La principal ruta de comercio y comunicaci\u00f3n es el punto donde la chiva termina su recorrido, donde se entregan productos como leche y quesos que ser\u00e1n vendidos en Pereira o en puntos dispersos en el camino. Estos, junto con la atenci\u00f3n de los for\u00e1neos, representan su principal y casi exclusiva fuente de ingresos.<\/p><\/div>\n<div align=\"left\">\nAl estilo de un ermita\u00f1o, las personas conocen poco del mundo exterior, su cotidianidad se limita a un peque\u00f1o radio, a las monta\u00f1as, el viento y la lluvia, cultivos precarios, contados animales de abasto y a los visitantes que buscan escapar de la cotidianidad contraria, esa otra ruidosa y estrepitosa que aturde y opaca el sentir de los peque\u00f1os placeres de la vida. Es envolvente el silencio de la monta\u00f1a, donde \u00fanicamente tienes el viento, tus pulmones y tu coraz\u00f3n emitiendo alg\u00fan sonido, es cautivante, extra\u00f1amente atractivo y seductor, lo describir\u00eda como un portal que te aleja necesariamente de la realidad y te conecta con lo que verdaderamente eres.<\/div>\n<div align=\"left\">\nLos dos flancos de una monta\u00f1a, que ante unos se muestra hermosa y delicadamente esculpida, a otros maltrata y calla su dolor. Las \u00e9pocas duras son comunes, el alimento escasea y el dinero no brota de los caminos en todas las estaciones, algunas fechas son buenas y deben ser aprovechadas como un colch\u00f3n que amortigua la ca\u00edda que ya viene. Tambi\u00e9n se vive violencia, desamparo y desprotecci\u00f3n, como lo vivieron algunos miembros del caser\u00edo conocido como El Jord\u00e1n, cuyas casas y tierras debieron abandonar cuando se opusieron al impuesto y las exigencias de los grupos armados ilegalmente. Algunas ruinas pueden apreciarse en el camino, restos de una base de guarda parques, un refugio y una carretera que recib\u00edan con entusiasmo las visitas de los amantes de los bellos paisajes, ruinas de vidas pasadas, ruinas de sue\u00f1os y bases construidas con el sudor de la frente y las ampollas de las manos.<br \/>\nEl senderismo, el campismo y la laguna, conforman el componente tur\u00edstico del parque, ese toque seductor. La gente viene de muy lejos a medirse ante la monta\u00f1a que ofrece senderos truncados y empinados, te castiga con rocas y pendientes de 60\u00b0. Algunos incluso se doblegan ante las alturas, que llegan por encima de los 4.000 msnm, y las temperaturas que pueden ser de algunos grados bajo cero en las madrugadas, sumadas a los fuertes vientos y tenues lluvias que disminuyen la sensaci\u00f3n t\u00e9rmica y te arrebatan el calor corporal.<\/div>\n<div align=\"left\">\nPero si puedes superar los obst\u00e1culos, si no le temes a lastimar un poco tus tobillos y rodillas, si no te incomoda el suelo fr\u00edo de la noche, disfrutar\u00e1s verdaderamente de la vida y sus retos, de las naturales virtudes que el camino te ofrece para llevarte hasta el para\u00edso que pocos conocen, que muchos desean conocer, pero que a\u00fan m\u00e1s pocos se atreven a entender. S\u00f3lo despu\u00e9s de largos trayectos ver\u00e1s los majestuosos colores de un atardecer, que no s\u00e9 si por cansancio o lejan\u00eda, se observan a\u00fan m\u00e1s v\u00edvidos cuanto m\u00e1s lejos has llegado para verlos. D\u00e9jate cautivar por los colores que en el viento cantan, aquellos que de ni\u00f1o so\u00f1abas ver cuando Pocahontas te dijo que exist\u00edan, deja que la magia de un valle, un r\u00edo y unas cuantas rocas te lleve donde pocos humanos han estado.<\/div>\n<div align=\"left\"><\/div>\n<div align=\"left\">\n<hr \/>\n<h4>Condor\u00b4s Shortcuts<\/h4>\n<div align=\"left\">I know of those who put their effort to travel along the condor routes at Los Nevados National Natural Park; a place which awaits for traveler?s steps that feed its histories and legends with the majestic immensity covering its peaks and valleys.<br \/>\nBut there are unfinished routes, unknown shortcuts, paths that open only to those who follow them. This is not the history of popular tourism at The Park, it is the history of one of the ways to find it. Here, dear friends, I talk about the route that leads us to the hydric treasure at the city of Pereira departing from El Cedral, crossing the rural district of El Jord\u00e1n and following the riverbed of Ot\u00fan, which bathes and nourishes its children.<br \/>\nThe trip starts with a 2-hour journey on a traditional chiva from Plaza C\u00edvica Ciudad Victoria in Pereira to the tropical humid forest at El Cedral (from 1.450 msl to 2.000 msl). From this point and on, there?s no cellphone signal and the path closes for vehicles. Humans and animals alike have the privilege of being the only visitors of a route that is hanging in time. Used by settlers to conquer mountains and indigenous inhabitants which lived prior to the times of civilization.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col-md-12\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e9 de quienes con ah\u00ednco y esmero recorrieron las rutas del c\u00f3ndor que recorre el Parque Nacional Natural de los Nevados y comunica sus picos como pichones de \u00e1guila en su nido, esperando los pasos del viajero que nutren su existir con historias y leyendas de la majestuosa inmensidad que cubre sus cumbres y valles. 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