Autor: Edwin Alejandro Hurtado Pimienta
Volver a este pueblo es como regresar a mi infancia. Al lugar donde iba de vacaciones desde Pereira para encontrarme con mis primos y pasar semanas enteras jugando por sus calles y corriendo entre sus ríos y montañas. Ahora, que tanto ha pasado aquí y allá, vuelvo a un pueblo revitalizado, con los mismos ríos y montañas, pero también con una plaza renovada, con cafés de calidad producidos en sus laderas, hoteles y hostales suficientes, restaurantes hermosos y de buena sazón y organizaciones comunitarias e instituciones que ayudan a conservar sus áreas protegidas y su biodiversidad: los Distritos Regionales de Manejo Integrado (DRMI) Arrayanal y Cuchilla de San Juan (este último compartido con Apía, Belén de Umbría y Pueblo Rico).

Mistrató es un municipio del noroccidente de Risaralda, uno de los más grandes del departamento, ubicado en el corazón de una de las transiciones ecológicas más extraordinarias de Colombia: el filo donde los Andes Occidentales y el Pacífico empiezan a conectarse. Esa posición no es un dato geográfico menor. Es la razón por la que este territorio alberga una biodiversidad que desafía cualquier expectativa: dos mundos de fauna y flora que se solapan, se mezclan y crean paisajes únicos de esta región del país.

Recorrer sus cuencas es entender el agua como arquitecta del paisaje. Los ríos San Juan, Risaralda y Mistrató han tallado cañones, alimentado bosques de niebla y construido corredores de vida que conectan pisos térmicos con fluidez . Caminar junto a uno de esos cauces es escuchar antes de ver: el agua anuncia lo que viene. Y lo que viene es mucho. En los bordes del bosque, donde la luz se filtra en diagonal, aparecen las bromelias sujetas a las ramas como pequeños mundos suspendidos, cada una con su propio microclima y su propia historia. Dentro de esos mundos, y en todo el entramado del bosque, conviven ranas, libélulas, mariposas y mamíferos en una densidad de vida
que nos mantiene siempre atentos y a la expectativa.

Para quienes viajan con binoculares y cámaras, Mistrató es un destino de primer orden. Cientos de especies de aves hermosas como cotingas, saltarines y tucanes habitan sus bosques. Y las hermosas bangsias, aves emblema de esta región del departamento y que son únicas de Colombia, familiares del azulejo y la primavera. Caminar por sus veredas y sus áreas protegidas nos llevará a lugares como el sendero de la vereda La Linda en el DRMI Arrayanal (antiguo nombre del poblado), de la mano de la Fundación Volando Ando por Mistrató, donde el paisaje es protagonista y los senderos están poblados de
magnolias, orquídeas y muchas sorpresas más para los ojos dispuestos a asombrarse.Cerca de allí encontramos la Posada del Campesino en la vereda Barcinal, donde además de la biodiversidad y sus paisajes, podremos aprender de la vida campesina de la región.

Más hacia el norte, en la vereda Costa Rica, encontraremos otros lugares interesantes para el aviturismo como El Hogar del Ave, donde más de 300 especies de aves pueden ser observadas acompañados por guías locales que llevan muchos años capacitándose para brindar experiencias valiosas e impresionantes. Cerca de allí, encontramos la reserva Sutú, donde también podrá apreciarse la belleza natural y cultural de la región y se encuentra muy cerca de la impresionante Cascada del Sutú, uno de los sitios más relevantes del municipio en la parte norte de la Cuchilla del San Juan.

Mistrató queda aproximadamente a dos horas de Pereira por vía terrestre, una ruta que en sí misma ya es parte del viaje. Es un territorio lluvioso y vale la pena ir preparado para esto, tanto como para el calor y la humedad; ya que el clima preciso es difícil de predecir. Esta incertidumbre será parte del viaje en este territorio y siempre habrá que contar con la ropa adecuada, zapatos con buen agarre y protección contra el sol y contra
la lluvia. Y por supuesto, el acompañamiento de guías locales como los de las organizaciones ya mencionadas.
Por último, es importante rescatar y respetar la influencia y presencia indígena Emberá en este municipio. De hecho, su nombre significa “río de muchas loras” en Emberá, nombre que resalta dos de las cualidades ya mencionadas en este texto: el agua y la biodiversidad. Al acercarnos con curiosidad y respeto a un municipio no tan explorado en el Eje cafetero, permitiremos que los ríos y las loras y todos los seres que aquí habitan, sigan pasando, e irrigando en nosotros, su frescura, belleza y sabiduría.

Redes sociales ( Instagram): @birdshome_mistrato @fundacion_volandoandomistrato @reservasutu
Contacto guía local: 3116294604











