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A pueblear se dijo mijo

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Queremos invitarlos a Pueblear de manera especial por dos rutas singulares que nos ofrece en cualquier época del año la región cafetera. Se trata de la Ruta de Arriería en el norte caldense y la Ruta Cordillerana en el departamento del Quindio.

Dando continuidad a nuestra invitación de la edición anterior, queremos insistir en una gran alternativa para contribuir a la rectivación económica de los pueblos de encanto del Paisaje Cultural Cafetero Colombiano que derivan su sustento en buena parte de la actividad turística.
“A Pueblear se dijo mijo” por nuestros encantadores municipios del Eje Cafetero, es sin duda, la mejor opción para quienes habitamos este paraíso verde durante esta época de pandemia y más aún durante esta temporada de fin y nuevo año que se avecina.
La idea es que mientras aprendamos a vivir con la pandemia, pues la vacuna contra éste mal no parece estar muy cercana en cuanto a tiempo se refiere, nos motivemos a salir a nuestros bellos pueblos de encanto y nos sensibilicemos de la riqueza arquitectónica, cultural, gastronómica y paisajística, para que nos volvamos mejores anfitriones valorando lo nuestro y ante todo, comprándole a nuestros comerciantes con sus productos hechos en el Paisaje Cultural Cafetero, contribuyendo así a su reactivación económica.

 

QUINDíO Y SU RUTA CORDILLERANA

Por Janeth Raga

Se trata de una de las rutas imperdibles por nuestro Paisaje Cultural Cafetero, es la Cordillerana del Quindío; recorriendo municipios situados en las estribaciones de la cordillera Central disfrutando no solo de paisajes en atardeceres y amaneceres exuberantes, sino además de la creatividad de sus moradores que cautivan con la elaboración de ricos manjares y de finas piezas artesanales

CALARCÁ y sus fiestas con aroma de café


Se trata de la segunda ciudad en importancia, después de Armenia su capital. Entre los sitios de mayor interés turístico están el Mariposario y el Jardín Botánico; el Ecoparque Peñas Blancas, ideal para los amantes del deporte extremo como la escalada en roca y el rappel; así como el Recorrido de la Cultura Cafetera, Recuca, para conocer de cerca el proceso del café.

Calarcá también celebra la Fiesta Nacional del Café y el Desfile
del ‘Yipao’. Adicionalmente, inició un proceso de recuperación de las fachadas de varias viviendas, las cuales hacen parte del circuito arquitectónico que promueve la administración municipal; varios de los recintos que también se destacan por su valor patrimonial, son La Casa de Las Téllez, el edificio de la Alcaldía, el hospital de La Misericordia y la Escuela Rafael Uribe Uribe.

CÓRDOBA, rinde honor al bambú por su aporte al desarrollo
Uno de los municipios menos explorados del Quindío, muy a pesar que florece apacible entre frondosos guaduales. Es tal la importancia de este preciado recurso, que en junio tienen lugar las fiestas en torno a él; además, en 1986 se creó el Centro Nacional para el Estudio del Bambú y la Guadua, un espacio que conjuga aprendizaje y recreación.
Igualmente, Córdoba tiene una amplia tradición cafetera que se refleja en su patrimonio arquitectónico y en su folclor que, de la mano de sus paisajes y abundantes fuentes hídricas, invitan a recorrerlo por doquier. A solo 20 km del casco urbano, sumérjase en alguna de las tres cascadas de Río Verde, sus tesoros naturales más valiosos.

PIJAO, Pueblo Sin prisa y relajante
Se le considera como uno de los pueblos más bellos y tranquilos del Quindio, no en vano hace parte de la Red Latinoamericana Citta-Slow o ciudades sin prisa. También se ha dedicado a la recuperación de su memoria arquitectónica, con la mejora de varias fachadas para destacar sus ya vistosos portales, ventanas y balcones multicolores.
Pijao, nombre asignado en honor a la tribu indígena que lo habitó, es modelo de vida saludable y eso mismo pretende transmitir a sus visitantes, incentivando en su oferta turística actividades de bienestar como las caminatas ecológicas y los recorridos en bicicleta. Algunos de los sitios para explorar son el cerro Tarapacá, el páramo de Chilí, el mirador La Mariela y el valle de las Mariposas. Saborear un rico café especial, es otro de los imperdibles de esta localidad.

BUENAVISTA, mirador natural que deslumbra
Podría decirse que este pueblito, ubicado en un recodo de la cordillera Central, es en sí mismo un balcón natural para apreciar la belleza que lo circunda. Y es que claro, su nombre hace gala de la excelente panorámica del paisaje quindiano y parte del vallecaucano, desde varias de sus calles y áreas rurales.
Disfrute del Cañón de los Juanes, el Camino de los Indios y el Cerro de las Tres Cruces. Para los más osados y si las condiciones climáticas lo permiten, pasee por el cielo en parapente, sobre los valles de Maravelez y del río Quindío. En el casco urbano, visite la Casa de la Cultura Ramon Jaramillo Puerta, el Museo El Tolra, la Plaza de Bolívar y el templo Nuestra Señora del Carmen. El mirador del Café San Alberto es uno de los principales atractivos para el turismo nacional e internacional pues allí tiene la posibilidad de vivir la experiencia del cultivo del café y compartir procesos de degustación.

 

LA RUTA DE LA ARRIERÍA, TRAS LAS HUELLAS DE NUESTROS ANCESTROS

Ahora que el turismo doméstico está en boga, Destino Café lo invita a recorrer la llamada Ruta de la Arriería en el norte del departamento de Caldas; conozca el encanto de cuatro de sus municipios emblemáticos, dignos representantes de la tradición cafetera y puerta de entrada a un recorrido lleno de historia y experiencias naturales únicas.

 

NEIRA, Puerta amable del norte caldense
Población conocida como la ‘Puerta Amable del Norte de Caldas’; de entrada y al conocer su cuidada terminal de transportes edificada en guadua, se da crédito a este apelativo. Llénese de verde conociendo las veredas Pueblo Rico o El Limón; recorra su Calle Real hasta encontrarse con la Iglesia San Juan Bautista; deguste el ‘corcho’, un dulce típico (a base de pata de res y panela) tan importante, que alrededor de él se fijaron las fiestas anuales en noviembre.

ARANZAZU, La Princesa de Caldas.
Anclado entre verdes colinas encontramos el municipio de Aranzazu, conocido también como ‘la princesa de Caldas’ o ‘la ciudad levítica, por la gran cantidad de sacerdotes oriundos de esta localidad, hecho que confirma el fuerte arraigo católico heredado de los colonos antioqueños. Por ello, el turismo religioso cobra gran importancia; conozca el Museo de Arte Religioso, el templo de Nuestra Señora del Rosario, la Cruz de San Antonio y únase a las peregrinaciones en honor al Señor de la Buena Esperanza.
Aranzazu se destaca también por su belleza natural; contágiese de buena energía al recorrer el mirador de la vereda Campoalegre o el Ecoparque Faro del Norte, un pasaporte a las nubes a través de un sendero colmado de fauna y flora nativa. En el campo cultural, sobresale por sus Fiestas de la Cabuya, el festival equino y la muestra ganadera.

SALAMINA, CIUDAD LUZ Y CULTURAL
Conocida como ‘la ciudad luz’ y cuna del Paisaje Cultural Cafetero, Salamina hace parte de la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia, entre otros aspectos, por ser una de las joyas coloniales de Caldas, gracias a que aún prevalecen construcciones típicas de esa época.
La tradición religiosa también es muy notoria, basta con recorrer la capilla de Nuestra Señora de las Mercedes o la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción, una edificación que impacta por lo elaborado de su frontis, las tallas en madera y los hermosos vitrales en su interior. Tenga en cuenta visitar el cementerio La Valvanera y el Valle de la Samaria (corregimiento San Félix), un bosque de palma de cera idílico.
En toda una tradición se ha convertido la Noche del Fuego, evento que cada 7 de diciembre enciende la llama de la esperanza de residentes y visitantes, dando la bienvenida a la Navidad con faroles y luces multicolor.

AGUADAS. ARTE, FOLCLOR Y TRADICIÓN
En Aguadas se respira, además de aire puro, arte y folclor. Esta población también fue declarada como Pueblo Patrimonio de Colombia, puesto que las huellas de sus ancestros antioqueños permanecen indelebles en sus construcciones y caminos veredales. Para esta época, los aguadeños invitan a maravillarse con el imponente alumbrado navideño que engalana las principales vías del pueblo.
El ‘sombrero aguadeño’, confeccionado con fibras de palma de iraca, es su máximo exponente, a nivel nacional y mundial; símbolo que se perpetúa en el Museo Nacional del Sombrero. También es de alto reconocimiento el ‘pionono’, un manjar único en la zona; el Festival Nacional del Pasillo Colombiano, el Encuentro Nacional de Escritores y las Fiestas Tradicionales de la Iraca.
Entre los atractivos a resaltar se tienen: el Pueblito Viejo, el templo de la Inmaculada Concepción, el Cerro Monserrate y las cascadas La Chorrera y Pore, entre otros.
La ‘ciudad de las brumas’ también es rica en tradición oral gracias a sus leyendas. La más sonada es la del ‘Putas de Aguadas’, que hace referencia a las proezas de Francisco Quintana: “el hombre que todo lo puede y a nada le teme”.

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